Estos son algunos de los trucos que se pueden realizar con técnicas aplicadas a globos.
Los ramilletes son fáciles de hacer, pero hacerlos bien requiere algo que más de trabajo. Este esfuerzo se compensa con el efecto exitoso de una explosión de color y forma. Inflar globos con helio y luego unirlos todos en un contrapeso no tiene mucha dificultad, pero para tener un resultado vistoso, hay que cuidar la composición y la estructura del ramillete.
Necesitas helio, globos y varias cintas. Uno o varios contrapesos, según la cantidad de globos. Los globos podrían ser de látex o metalizados. Lo que hay que saber es que los globos de látex duran pocas horas inflados con helio, entonces hay que inflarlos con látex preferentemente.
Primero, infla cada globo con helio y a continuación ata las cintas al cuello.
¿Qué se puede hacer con los globos ya inflados con helio luego que sigues con los demás? Bien, se puede evitar que los globos se te escapen. Lo más fácil será:
- atar la cinta através del inflador de la bombona de helio
- atar la cinta através de la pata de una silla o mesa
- Por ultimo sujetarlos a una mesa o tableta con un clip.
Hay dos estilos muy básicos de ramilletes; el escalado y el apilado.
Para el escalado:
Posicionar los nudos de los globos a unas alturas espaciados de forma regular. Por ejemplo, cada 13cm, cada 3cm, etc., pero que sea todos a la misma distancia del globo de abajo. Si vas a hacer unos varios ramilletes, ayuda marcar las posiciones de cada uno de los nudos en la pared con cinta. Es recomendable atarlos de uno en uno al contrapeso, dado que así no se pierden los demás. Empieza con el primer globo, el globo de abajo, luego posiciona el nudo del segundo globo a la distancia elegida del nudo del primer globo (no debería haber espacio de aire entre la parte superior de un globo y la parte inferior del globo justo encima). Y así se sigue hasta conseguir un ramillete atractivo. Para este estilo de ramillete, recomendamos entre 5 y 11 globos.
Para el ramillete apilado, se coge unos dos, tres o hasta cuatro globos juntos, se les posiciona al mismo nivel, y se atan al mismo contrapeso. Luego se coge tres o cuatro más, se les posiciona al mismo nivel, y se los ata al contrapeso, para que estén "descansando", por así llamarlo, sobre los primeros globos. Se puede repetir una vez más, o no, según el diseño, y luego se remata con un globo del mismo tamaño o incluso más grande, "descansando" sobre los "nidos".
Se recomienda evitar los ramilletes "planos", con todos los globos a una misma altura, no suelen resultar muy atractivos.
Los ramilletes no tienen que ser del mismo estilo ni textura del globo. En un ramillete perfectamente se puede mezclar tanto texturas como formas. Por ejemplo,
- globos de tipo metalizados juntos con globos de látex
- globos con un tipo de forma de estrella juntos a globos de forma de círculo
- globos con el estilo de forma "flor" junto a globos donut
- globos de tipo moldeables como acentos para globos redondos
- globos mas bien grandes con globos de tamaño normal
Un ramillete bien construido no sólo sirve como un decorado imponente. También puede ser un regalo original, entregándolo en diversos sitios, como hospitales, por ejemplo, o sorprendiendo alguien el día de su cumpleaños. Un ramillete bien terminado tiene el poder de transmitir ilusión y alegría a todos que lo ven.