Los chicos bailaran siguiendo el ritmo de las canciones, pero antes de empezar se hará un código entre todos los participantes; ante cada palabra de la canción elegida que nombre a un animal, todos saltarán, cuando se nombre a alguna fruta o verdura, todos aplaudirán y cuando se mencione alguna color, se agacharán.
Estas normas no son rígidas, varían según la imaginación de los jugadores y la motivación que usted pueda aportar mientras los mira jugar y, de paso, como quien no quiere la cosa, ejerce un control chiquitito pero muy útil.
Quien no responda a las consignas prefijadas, quien quede "cola" en el acatamiento o quien confunda las reglas del juego, tendrá un punto en contra.
El premio para los ganadores será un riquísimo helado y el premio consuelo para los perdedores otro riquísimo helado.