Lo infaltable: un papa o una mamá pacientes para dirigir el juego.
Mientras se marcan diferentes ritmos. los chicos deben desplazarse siguiendo el compás y moviendo brazos, cabeza, tronco y piernas.
Cuando el ritmo acaba, todos deben quedarse quietos como estatuas. El que tarde mas en "ser una estatua" tendrá una prenda.
Es un juego simple pero que permite desarrollar la expresión corporal y la adopción de una conducta ante una consigna determinada.